lunes, 29 de octubre de 2007

EL VIEJO ASQUEROSO

Había un viejo asqueroso, un tipo grasiento y maloliente, (mucho más que yo) que se beneficiaba a una putica que vivía por mi barrio, yo entonces era un chaval, no diré inocente porque no recuerdo haber sido inocente jamás, me gustaba espiarlos cuando se liaban en el despacho de ese taller de reparaciones donde yo hice prácticas un verano, recuerdo aquella barriga gigantesca, fofa y blanca aplastando a la chica delgadita y frágil, eso sí, con buenas tetas, ella gritaba y gemía y el viejo repugnante se lo creía, se creía que la hacía gozar y ahora pienso, tal vez gozaba de verdad, he conocido mujeres poco remilgadas que gozan con un animal grasiento como yo, ¿porqué ella no podía gozar con él? Yo entonces quería creer que fingía, quería convertirme en su salvador y llevármela lejos de ahí. La de pajas que me hice imaginando nuestra huída.
No la he vuelto a ver jamás, supongo que ahora, si todavía anda por ahí, debe estar hecha una verdadera pena, una puta vieja y demacrada que se folla lo que sea por una miseria, en esa época el viejo le pagaba bien, lo oí comentar más de una vez.
El verano siguiente deseaba volver al taller con el viejo para poder seguir observándolos, pero mis padres no me dejaron por la mala fama de la puta, al cabo de poco tiempo el tío murió de un infarto, la puta lo mató a polvos.

3 comentarios:

Lilith dijo...

Dios... Me pones a cien de la indignación cuando entro tantas veces y veo que no escribes ni una puñetera palabra...

willardcabalgadenuevo dijo...

lilith, me gusta cuando te enfadas...
No dices nada sobre la historia del viejo asqueroso, creí que no te la habías leído o ¿es que no te ha puesto?


!!!PRONTO NUEVAS HAZAÑAS DEPRAVADAS!!!


Me gusta crear un poco de expectación, !!!ja, ja, ja!!!

Anónimo dijo...

Si, la he leído hace tiempo ya pero no me llama mucho la atención...